En el circuito de Portimao, Toprak Razgatlioglu logró un impresionante triplete frente a un competitivo Bulega, quien lo desafió en cada una de las mangas. A pesar de la dura competencia, Razgatlioglu mantuvo su liderazgo con diferencias mínimas. Por otro lado, Bautista completó el podio en ambas carreras dominicales, destacando aún más tras superar la novena posición inicial en la carrera sprint. Este resultado ayudó a cerrar una semana llena de polémicas, incluyendo el enfrentamiento con Scott Redding.
Desde el inicio, Razgatlioglu se posicionó en primera fila gracias a su victoria en la Superpole Race, seguido por Bulega. Durante la carrera larga, ambos pilotos mostraron tiempos excepcionales que los distanciaban del resto. Sin embargo, la bandera roja interrumpió la competencia debido al accidente de Jason O'Halloran, reorganizando la parrilla y añadiendo incertidumbre al desenlace final. El regreso a la acción fue intenso, con una batalla decisiva entre los líderes hasta el último momento.
Desde el inicio de la competencia, Razgatlioglu demostró ser imparable. Su ventaja en la Superpole Race le permitió partir desde la primera posición, seguido de cerca por Bulega. En la salida limpia, Locatelli intentó integrarse al grupo de cabeza, pero rápidamente quedó relegado debido a los ritmos inalcanzables de las Ducati y BMW. Mientras tanto, Bautista remontaba desde la novena posición para consolidarse en el podio.
El subcampeón mundial impuso un ritmo agresivo, reduciendo sus tiempos por vuelta a menos de 1:40, ampliando su diferencia frente a sus perseguidores. Esto generó una brecha significativa con respecto a Bautista, quien no pudo responder al acelerón inicial. Aunque el resultado final parecía positivo para Bautista con su doble podio, el domingo marcó un punto de inflexión clave en su rivalidad con Scott Redding, quien abandonó debido a problemas mecánicos.
Con la interrupción causada por el accidente de O'Halloran, la carrera larga se reorganizó para decidirse en tan solo once vueltas. Esta nueva oportunidad alteró momentáneamente las posiciones, colocando a Locatelli en segunda posición antes de que Razgatlioglu recuperara su lugar. La estrategia de Bulega consistió en mantenerse firme frente a Razgatlioglu, mientras Bautista observaba pacientemente desde tercera posición.
La intensidad de la competencia aumentó conforme avanzaban las vueltas finales. Razgatlioglu y Bulega protagonizaron una emocionante lucha donde cada décima era crucial. Con la última vuelta en juego, Razgatlioglu logró consolidar su triplete frente a las Ducati oficiales, dejando claro su dominio en Portimao. Este resultado refleja cómo el campeón del mundo mantiene su posición en el Mundial, enfrentándose a retos constantes pero siempre encontrando la manera de prevalecer.