Este próximo fin de semana en Suzuka, el equipo Red Bull dará un giro inesperado a su tradicional estética con un diseño que promete captar todas las miradas. En lugar de los colores habituales que mezclan tonos oscuros con rojo y amarillo, esta vez se presenta una decoración dominada por el blanco, rompiendo moldes y dejando atrás el icónico círculo amarillo. Los detalles metálicos en los toros de la tapa del motor añaden un toque futurista al vehículo, destacando aún más esta transformación visual.
Inspirándose en su propio legado, este diseño evoca recuerdos de la temporada 2021 cuando el equipo utilizó una decoración similar durante el Gran Premio de Turquía. Aquel homenaje fue dedicado a Honda, marcando un tributo especial a su asociación exitosa. Originalmente planeado para Suzuka, pero trasladado debido a circunstancias imprevistas, ese diseño blanco recordaba al histórico Honda RA 272, ganador del primer Gran Premio de Fórmula 1 para la marca japonesa en 1965.
Con esta nueva apariencia blanca, Red Bull celebra cuatro años después su sólida relación con Honda en tierras japonesas, donde también se verá el debut de Yuki Tsunoda conduciendo el RB21. Este cambio no solo es un gesto hacia su pasado, sino también un paso adelante hacia futuros éxitos compartidos. A través de estas acciones, el equipo demuestra cómo la innovación y la nostalgia pueden unirse perfectamente en las pistas, inspirando a todos los aficionados al automovilismo.