La artista española Lita Cabellut ha logrado destacar en el mundo del arte contemporáneo con su estilo único y provocador. Sus obras, que a menudo incluyen técnicas de deconstrucción y manipulación física de los lienzos, han cautivado a coleccionistas internacionales, desde jeques árabes hasta figuras públicas reconocidas. Originaria de una humilde infancia en Barcelona, donde fue criada por su abuela tras ser abandonada por su madre, Cabellut encontró un camino hacia la fama cuando una familia adinerada la sacó de un orfanato tras la muerte de su abuela. Su exposición "Vida desgarrando Arte", presentada en Valencia, marca su primera incursión en esta ciudad y refleja su evolución artística, marcada por la introspección emocional.
Un Viaje Personal
En conversaciones recientes, Lita Cabellut revela cómo sus piezas actuales dialogan con trabajos antiguos que nunca consideró completos. Este proceso de revisión y reinvención es central en su práctica artística. Según ella, la deconstrucción no solo implica transformar físicamente las pinturas, sino también explorar la esencia oculta detrás de cada obra. Esta búsqueda personal se conecta profundamente con su biografía compleja, donde momentos de soledad y amor han moldeado su perspectiva sobre la vida y el arte.
El Impacto Emocional
Para Cabellut, crear arte no es simplemente un ejercicio técnico; es una experiencia visceral que involucra tanto dolor como placer. Describe su proceso creativo como algo físico e intenso, donde enfrenta materiales y emociones con igual determinación. Reconoce que este compromiso profundo proviene de su propia vivencia, ya que cree firmemente que un artista debe representar lo que verdaderamente conoce y siente para transmitir autenticidad.
Explorando la Fragilidad Humana
Aunque su trabajo a menudo se percibe como oscuro, Lita enfatiza que su interés radica más bien en la fragilidad humana. A través de retratos de marginados —prostitutas, vagabundos, personas con problemas mentales— busca darles voz y visibilidad. Esta preocupación social refleja su gratitud por las oportunidades que tuvo en su vida y sirve como recordatorio constante de la importancia de la esperanza incluso en situaciones difíciles.
Finalmente, Cabellut reflexiona sobre cómo el éxito comercial puede distorsionar la percepción del arte. Para ella, el verdadero éxito reside en la autocrítica y en la conexión genuina con su trabajo. Prefiere medir su progreso mediante experiencias personales en el estudio, donde se enfrenta cara a cara con sus propias limitaciones y aspiraciones. Así, Lita Cabellut sigue reinventándose, ofreciendo al mundo una visión única que combina técnica excepcional con una profunda honestidad emocional.