Culturas
Proyecto de Desarrollo Turístico en Betania: Entre Preservación y Modernidad
2025-04-02

En el corazón del valle de Wadi Kharrar, a pocos kilómetros de Ammán, se encuentra uno de los lugares más sagrados del cristianismo. Este sitio histórico, reconocido oficialmente por el Vaticano en el año 2000, es donde, según las creencias religiosas, Juan bautizó a Jesús. A lo largo de los siglos, este enclave ha permanecido inalterado, preservando su esencia natural y espiritual. Sin embargo, un ambicioso plan de desarrollo turístico, impulsado por el gobierno jordano y financiado por inversores privados, podría transformar radicalmente esta región. Con una inversión inicial de aproximadamente 307 millones de euros, el proyecto incluye la construcción de infraestructuras hoteleras, restaurantes, museos y espacios culturales. Si bien el objetivo es atraer a un mayor número de visitantes, especialmente en el contexto del bicentenario del cristianismo en 2030, también plantea preocupaciones sobre cómo equilibrar el progreso con la conservación del patrimonio cultural.

El origen de este lugar remonta a tiempos antiguos, cuando el profeta Juan predicaba y realizaba ceremonias de bautismo en las aguas que hoy fluyen cerca de los restos de una primitiva basílica paleocristiana. Este espacio, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 2014, sigue siendo un refugio de paz y silencio, apenas tocado por la mano del hombre moderno. Según Tharwat Masalha, presidente de la entidad encargada del desarrollo, las obras comenzarán en 2027 y tendrán una duración estimada de dos años. El diseño del proyecto busca recrear un pueblo antiguo, integrando elementos arquitectónicos que evocan la época histórica del lugar. Además, destacan figuras clave como Rustom Mkhjian, quien supervisa la protección del sitio para evitar que pierda su alma espiritual.

Los fondos para este megaproyecto provienen principalmente de fuentes internacionales, incluyendo el Fondo de Desarrollo de Abu Dhabi y la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. Estos actores han contribuido con más de 100 millones de dólares hasta la fecha, garantizando así la viabilidad económica del emprendimiento. Sin embargo, no todas las voces están de acuerdo con el rumbo que toma el desarrollo. Algunos temen que la transformación del área en un destino turístico masivo pueda diluir su significado religioso y cultural original. En respuesta a estas preocupaciones, Mkhjian asegura que la UNESCO será vigilante para prevenir cualquier desvío del propósito principal de conservación.

Este esfuerzo gubernamental, respaldado personalmente por el rey Abdullah II, tiene como objetivo posicionar a Jordania como un destino competitivo en el ámbito turístico internacional. Aunque el país enfrenta actualmente desafíos derivados de conflictos regionales, este proyecto representa una oportunidad para revitalizar su economía y promover la convivencia entre diferentes culturas y religiones. La meta es clara: permitir que tanto peregrinos como turistas experimenten la historia y espiritualidad del lugar sin comprometer su integridad.

Con el avance de este proyecto, surge la esperanza de que Betania pueda mantenerse fiel a sus raíces mientras abre sus puertas al mundo. Las autoridades locales y los responsables del desarrollo insisten en que cada decisión tomada priorizará la preservación del carácter único del lugar. Así, se busca que este rincón sagrado continúe siendo un punto de encuentro para quienes buscan conexión con el pasado y con lo divino, incluso en medio de los cambios inevitables del tiempo.

More Stories
see more