El emprendimiento "Mesa Sana" se ha convertido en un ejemplo destacado de cómo integrar el arte culinario con una alimentación saludable. Este proyecto, liderado por Pamela Berrondo y Andrea Berrondo, busca inspirar a las personas para que exploren su creatividad en la cocina mientras cuidan su bienestar. En sus inicios durante la pandemia, este esfuerzo tenía como objetivo principal motivar a los individuos a preparar comidas en casa sin que esto fuera percibido como una tarea aburrida o difícil.
La colaboración entre ambas hermanas, con sus distintos perfiles profesionales, ha sido clave para el éxito del proyecto. Andrea, chef profesional e ingeniera, junto con Pamela, nutrióloga y especialista en finanzas, han logrado fusionar sus conocimientos técnicos y científicos con su amor por la comida saludable. Gracias a esta combinación única, han creado una plataforma que no solo ofrece recetas simples y sabrosas, sino que también incluye clases interactivas, cursos educativos y acceso a productos físicos como libros, aceites y suplementos nutricionales. Su crecimiento constante ha permitido incluso desarrollar un sistema de membresía que brinda beneficios exclusivos.
La influencia familiar ha sido fundamental en la evolución de “Mesa Sana”. Para Andrea, su abuela fue una figura crucial que despertó su pasión por cocinar platos nutritivos y ricos en tradición cultural. Inspiradas por estas raíces, decidieron incorporar recetas antiguas en su repertorio, promoviendo así una conexión emocional con la comida casera. A través de su iniciativa, Pamela y Andrea subrayan el papel transformador de las mujeres en la unión familiar mediante la gastronomía. Esta labor no solo fomenta hábitos alimenticios más saludables, sino que también refuerza vínculos familiares alrededor de la mesa.
En un mundo donde la conveniencia a menudo reemplaza la calidad en la alimentación, proyectos como "Mesa Sana" representan un paso hacia adelante en la recuperación de valores perdidos. Al enseñar a las personas cómo preparar alimentos frescos y equilibrados, Pamela y Andrea están contribuyendo a una sociedad más consciente sobre la importancia de una buena nutrición. Su trabajo es un recordatorio de que cada platillo puede ser una oportunidad para conectar, aprender y cuidarse mejor.