En el corazón de Madrid, la Fundación Adecco ha lanzado por octavo año consecutivo una iniciativa vital, el 'Campamento para el Empleo', enfocado en empoderar a madres en situación de vulnerabilidad. Este programa pionero aborda no solo la capacitación profesional, sino también el fortalecimiento de la autoestima, un factor crucial para muchas mujeres que han enfrentado desafíos significativos. Con un enfoque integral, que incluye el cuidado de los hijos, el campamento se ha convertido en un pilar fundamental para la reinserción laboral y el desarrollo personal de estas mujeres, destacando la importancia de la colaboración entre organizaciones sociales y el sector empresarial para generar oportunidades reales y sostenibles.
En un espacio vibrante de Madrid, adyacente a un animado patio donde los niños disfrutan bajo supervisión atenta, un grupo resiliente de mujeres se prepara para un momento decisivo: una simulación de entrevista de trabajo. Este evento marca el punto culminante del 'Campamento para el Empleo' de la Fundación Adecco, una iniciativa concebida para brindar apoyo a mujeres que se encuentran en situaciones de especial vulnerabilidad, incluyendo madres solteras, inmigrantes recientes y sobrevivientes de violencia de género.
Sandra Saturio, consultora de Integración e Inclusión de la Fundación Adecco, subraya que este campamento no es un fin en sí mismo, sino el umbral de un extenso proceso de acompañamiento sociolaboral enmarcado en el 'Programa Mujer'. Durante una semana intensiva, las 17 participantes de esta edición, junto a sus 34 hijos, han tenido acceso a talleres especializados. Estos cubren desde la optimización de currículos y la preparación para entrevistas, hasta el desarrollo de una imagen personal fuerte y el manejo de herramientas de inteligencia artificial aplicadas a la búsqueda de empleo. Además, se han impartido sesiones de yoga y hábitos saludables, fundamentales para robustecer no solo sus habilidades profesionales, sino también su bienestar emocional y autoestima. El objetivo es claro: restaurar su confianza y autonomía, pilares para una reintegración exitosa en el mercado laboral.
Norma Veloz, una valiente mujer ecuatoriana que llegó a España hace solo tres meses con sus hijos, compartió su experiencia. Descubrió el programa gracias a Cáritas y se enfrenta a la ardua tarea de encontrar una vivienda sin historial laboral. "La espera por la documentación es un ciclo que abruma al migrante, impidiendo el acceso al empleo," explica. No obstante, Norma enfatiza la inquebrantable voluntad de superación y contribución de quienes emigran: "No venimos a quitar oportunidades, solo a demostrar que merecemos una. Con una oportunidad, demostraremos nuestro valor."
Saturio añade que muchas participantes, a pesar de contar con una sólida formación académica, incluso universitaria, a menudo llegan con su autoestima profundamente afectada debido a experiencias personales difíciles. El campamento se erige como el primer escalón para revitalizar su espíritu y guiarlas hacia un empleo estable.
En el último día del campamento, GRANDE MADRID fue testigo del 'speed networking' laboral, donde representantes de empresas colaboradoras ofrecieron simulacros de entrevistas. Para muchas, esta fue su primera inmersión en un proceso de selección formal. Juan Carlos Pantoja, director de Recursos Humanos en LogiRest (grupo STEF), describió la experiencia como "enriquecedora", destacando la diversidad y motivación de las candidatas, desde aquellas con formación superior hasta las que carecen de cualificaciones formales.
Pantoja resaltó el doble beneficio de estos encuentros: "Ayudamos a estas candidatas a comprender mejor el proceso de entrevista en España, y al mismo tiempo, pueden surgir oportunidades de contratación real en nuestras empresas."
El apoyo de la Fundación Adecco no culmina con el campamento. Las mujeres se integran en un itinerario de empleo que les permite acceder a cursos certificados en áreas como atención sociosanitaria, logística y atención al cliente. Se les brinda un acompañamiento personalizado para asegurar la sostenibilidad de su empleo, reconociendo que factores como el cuidado de los hijos y las dificultades emocionales pueden ser barreras. "El campamento es el punto de partida para construir una relación y trabajar en conjunto con ellas, buscando no solo un trabajo, sino la capacidad de mantenerlo," afirma Saturio.
María José Bordetas, también consultora de la Fundación Adecco, resume el propósito dual del programa: "Evitar que la búsqueda de empleo se detenga durante el verano y ofrecer un entorno seguro para ellas y sus hijos, algo a menudo inalcanzable durante el resto del año."
Bordetas también identifica los principales obstáculos que enfrentan las alumnas: la ineficacia de sus currículos, el nerviosismo en las entrevistas y la dificultad para comunicar sus experiencias laborales previas. El campamento se esfuerza por mitigar estas barreras, equipándolas con las herramientas y la confianza necesarias.
Evelyn González, una venezolana con siete meses en España, compartió su perspectiva. Mientras su hijo de 13 años disfruta en el campamento, ella encuentra en esta experiencia "una forma de reorientar mi carrera." Aunque su titulación extranjera no siempre es reconocida, Evelyn muestra una gran apertura al cambio: "Estamos dispuestas a formarnos y adaptarnos para obtener oportunidades reales."
Finalmente, Evelyn dirigió un mensaje a los legisladores: "Deberían acortar los plazos para poder trabajar. Seis meses es excesivo. En solo tres meses, ya podríamos comenzar a formarnos y buscar empleo." Su mayor anhelo es un futuro próspero para su hijo, un deseo que hoy, lamentablemente, aún no ve materializado.
La historia de estas mujeres en el 'Campamento para el Empleo' es un testimonio conmovedor de la resiliencia humana y la importancia de la solidaridad. Como sociedad, tenemos la responsabilidad de desmantelar las barreras que impiden el pleno desarrollo de individuos con tanto potencial. La visión de Evelyn, anhelando un futuro mejor para su hijo, debería resonar en todos nosotros, impulsándonos a abogar por políticas más ágiles y empáticas que faciliten la integración y el acceso al trabajo digno. Cada persona que logra reinsertarse en la sociedad no solo transforma su propia vida, sino que enriquece el tejido social y económico de nuestra comunidad.