Un día memorable en Las Ventas quedó marcado por la actuación valiente de Mariscal Ruiz, quien enfrentó serios desafíos físicos durante su presentación con picadores. Este joven talento sevillano ya había destacado previamente en competiciones sin caballos, pero ahora buscaba consolidar su posición en el mundo del toreo tradicional. Su lote incluyó novillos desafiadores de Fuente Ymbro, que resultaron particularmente difíciles de manejar. A pesar de una grave lesión que requirió atención médica y complicaciones adicionales en su mano, el torero logró completar su faena con determinación inquebrantable.
En una tarde cargada de adversidades, Mariscal Ruiz demostró su coraje al enfrentarse a dos novillos especialmente problemáticos. Tras recibir un varetazo en su primer encuentro, regresó de la enfermería para continuar su actuación, aunque claramente debilitado por el impacto. Durante su segundo turno, sufrió una severa cortadura en su mano derecha, donde tanto tendón como nervio fueron afectados según informes médicos. Sin embargo, esto no lo detuvo; utilizando técnicas alternativas y adaptándose a su condición física limitada, consiguió matar al animal con precisión sorprendente.
El doctor García Padrós evaluó cuidadosamente la herida, confirmando que no sería necesario realizar nuevas intervenciones quirúrgicas tras la primera realizada en la enfermería de la plaza. Sin embargo, se mantendrán vigilantes respecto a cualquier cambio en su estado mediante pruebas continuas en los días siguientes. Aunque inicialmente temido por una posible cornada interna después del primer incidente, exámenes posteriores descartaron tales preocupaciones.
A pesar de las dificultades, el espíritu positivo de Mariscal Ruiz brilló cuando declaró su intención de seguir adelante hacia compromisos futuros, incluyendo su próxima cita importante en Sevilla el 18 de mayo. Este evento marcará su regreso esperado frente al público local junto a otros destacados toreros jóvenes.
Con una mezcla de habilidad técnica y fuerza mental excepcional, Mariscal Ruiz dejó una impresión duradera en Las Ventas. Su capacidad para superar obstáculos físicos mientras mantiene el nivel artístico requerido ha sido reconocida ampliamente dentro del círculo taurino. Esta experiencia servirá como testimonio de su dedicación al arte del toreo, inspirando a muchos otros que aspiran a alcanzar grandes alturas en este campo.