El cáncer de próstata se ha consolidado como una de las principales preocupaciones para la salud masculina en España, tal y como refleja un informe reciente. Este análisis, desarrollado por la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), destaca que este tipo de tumor es más común entre los hombres mayores de 50 años, aunque su tasa de supervivencia alcanza cifras alentadoras, aproximadamente el 90%. Sin embargo, el diagnóstico de esta enfermedad puede transformar radicalmente la vida del paciente, especialmente cuando se trata de decisiones tan personales como la paternidad. Aunque el cáncer de próstata no afecta directamente la fertilidad, los tratamientos necesarios para erradicarlo sí pueden comprometer esta capacidad.
El Dr. José María Rubio, destacado especialista en fertilidad, explica que el tratamiento con radioterapia puede alterar significativamente los niveles hormonales masculinos, incluidos los de FSH, LH y testosterona. Estas modificaciones tienen un impacto claro sobre la producción de esperma. Además, llama la atención sobre un vínculo observado en estudios recientes: pacientes con problemas de infertilidad podrían tener mayor riesgo de desarrollar tanto cáncer de próstata como cáncer de testículo. Ante esta situación, ¿qué alternativas existen para los hombres diagnosticados con esta enfermedad que desean ser padres?
La solución más recomendada pasa por la preservación del semen antes de iniciar cualquier tratamiento oncológico. Según el experto, esto permite utilizar muestras saludables en técnicas avanzadas como la fecundación in vitro. Sin embargo, si el tratamiento ya ha comenzado, la calidad del esperma puede verse severamente afectada, reduciendo tanto su cantidad como su motilidad. En estos casos, ciertos medicamentos pueden minimizar el daño hormonal, protegiendo parcialmente al testículo. Para garantizar resultados óptimos, se aconseja esperar al menos tres o seis meses tras finalizar la quimioterapia antes de obtener muestras nuevas.
Es importante recordar que la detección temprana juega un papel crucial en el éxito del tratamiento contra el cáncer de próstata. Los primeros síntomas pueden incluir cambios en los hábitos miccionales, aunque estos también están asociados con otras condiciones benignas. En estadios avanzados, pueden manifestarse signos más graves, como dolor óseo, fatiga extrema o hinchazón en las piernas. Consultar a un profesional médico ante cualquier indicio es fundamental para tomar medidas rápidas y efectivas.
En conclusión, mientras el cáncer de próstata presenta importantes retos médicos y emocionales, las opciones actuales permiten a muchos hombres seguir cumpliendo sus sueños de paternidad. La planificación adecuada y el asesoramiento profesional son claves para enfrentar este diagnóstico sin renunciar a proyectos vitales fundamentales.